Es una ciudad hermosa y un estupendo balneario que sólo en unas décadas ganó una enorme popularidad entre los turistas europeos y rusos. Los edificios viejos fueron completamente destruidos durante el terremoto de 1933, después de que la ciudad fue reconstruida. Hoy en día es un lugar maravilloso de naturaleza con muchos parques y alamedas espaciosas, palmeras y macizos con flores de todos los colores del arcoiris. En la ciudad y en sus alrededores se han conservado muchos monumentos arquitectónicos, que deben ser incluidos en el programa de visita de cada turista.
Una de tales construcciones es el castillo de los caballeros de la orden de San Juan, construido en el siglo 15. En la edificación del castillo se utilizaba pierda y mármol, que se quedaron de las casas, destruidas en un terremoto. Otro lugar curioso es la Avenida de las Palmeras, donde crece un plátano grande. Según una de las versiones, fue plantado por el Hipócrates mismo, que daba clases de medicina bajo su sombra. La plaza central de la ciudad se llama Eleftherias, en ella se ubica el Museo Arqueológico, característico de la mayoría de las ciudades griegas antiguas. Hay que mencionar que las excavaciones en el territorio de la ciudad se continúan hasta hoy en día, y por eso la colección se completa periódicamente por nuevos artefactos. El principal lugar de interés de la ciudad es el hospital antiguo de Asclepio, donde curaban por medio de aguas mágicas. Actualmente del hospital quedan sólo fragmentos del fundamento y unas columnas.
Los aficionados a viajes no deben perder la oportunidad de visitar los balnearios cercanos, cada uno de los cuales es singular e incomparable. La ciudad de Kardamena es famosa por sus clubes y bares. Al lado está una aldea acogedora, cuya costa se considera como un lugar ideal para la pesca. En la ciudad Lambi hay una multitud de restaurantes, así que la ciudad encantará a los golosos.