Antes Cagliari era una base marina de guerra, muchas veces conquistada por los españoles y pisanos. Después de la Segunda Guerra Mundial la gran parte de la ciudad se convirtió en ruinas y perdió casi toda su herencia histórica. Se puede comenzar la visita de curiosidades con un paseo por el malecón Via Roma que sale al puerto. Ud. alcanzará la ciudad vieja llamada Castello paseando por las avenidas amplias y bellas. En la parte central se eleva el castillo antiguo, rodeado por los baluartes. Este edificio trae recuerdos de aquellos tiempos, cuando los españoles gobernaban la ciudad. En la terraza de Umberto I hay un mirador, desde el cual se ve toda la ciudad, como la palma de la mano.
La parte histórica está empapada de la atmósfera de la Edad Media. Aquí se sitúa la Catedral del siglo XIII, una estructura hermosa con las salas doradas y adornadas con mosaicos. Al lado hay varios restaurantes y tiendas de souvenires. El Museo Nacional de Arqueología le dará de conocer una de colecciones más grandes de pintura religiosa. El anfiteatro es no menos curioso. Fue construido en el siglo II y hoy día siguen organizando aquí varias representaciones. Los amantes de la naturaleza exótica pueden dar una vuelta por el vedado llamado “estanques de Santa Gilla Molentargius”. Aquí se preservan multitudes de especies exóticas de pájaros, los más raros son flamencos rosados. El jardín botánico le mostrará los habitantes de la flora mediterránea, los que quieren tomar sol pueden emprender un viaje a la costa de Calamosca. Aquí hay no sólo una playa, sino también múltiples restaurantes, bares y cafeterías. Desde aquí salen a pasear yates y lanchas.